Cómo no perder una propiedad por una autorización vencida
La autorización de venta vence en una fecha que está escrita en un papel guardado en una carpeta. Nadie mira esa carpeta. Cuando el propietario se acuerda antes que vos, la propiedad ya es de otra inmobiliaria.
Una fecha que nadie mira
La autorización de venta —sobre todo la exclusiva— tiene fecha de vencimiento. Esa fecha está en el documento firmado, que está en una carpeta, que está en un cajón. No está en ningún lugar donde alguien la vea en el curso normal del trabajo.
El resultado es previsible: se vence sin que nadie lo note. Y a diferencia de una operación que se cae, esto no genera ninguna señal. La propiedad simplemente deja de ser tuya, y te enterás cuando la ves publicada por otra inmobiliaria.
El momento correcto para llamar es treinta días antes
Llamar el día del vencimiento es tarde: si el propietario está disconforme, ya tuvo tiempo de hablar con la competencia. Llamar treinta días antes es distinto, porque llegás con margen para mostrar trabajo hecho y para corregir lo que haya que corregir.
Y hay algo que hace toda la diferencia en esa llamada: llegar con números. Cuántas consultas tuvo el aviso, cuántas visitas se hicieron, qué dijeron los que la vieron. Un propietario que recibe información periódica rara vez se va, aunque la propiedad no se haya vendido.
Sin esos datos, la conversación se vuelve una negociación de precio incómoda. Con esos datos, es una reunión de trabajo.
Cómo dejarlo resuelto de una vez
La autorización tiene que ser una ficha, no un papel: con su tipo, su propietario, su captador y su fecha de vencimiento como campo de fecha. Eso solo ya te permite listar las que vencen en los próximos treinta días.
El paso siguiente es que no haya que listar nada: una regla que se dispara treinta días antes de esa fecha y crea la tarea con el nombre del propietario, su teléfono y quién la había captado. La tarea aparece sola en la lista de quien corresponda, y el trabajo pasa de "acordarse" a "hacer".
Es el tipo de automatización que no necesita inteligencia artificial ninguna: es una fecha y una regla. Y es de las que más plata salvan.